El funcionamiento del PC se debe a muchas fórmulas y no es algo que se pueda describir fácilmente. Quiere decir que por mucho que hagas, es probable que aunque sigas las mejores recomendaciones, la vida de tu PC no sea la más longeva. Sin embargo, hay algunas cosas que puedes hacer y que desgastan tu PC más rápidamente.
Aunque existe el mito del desgaste por arranque, los equipos más modernos, con UEFI y SSD realizan un ciclo de encendido tan eficiente que el estrés térmico es mucho menor, comparado con una sesión de juego larga.
Sin embargo, hay otras cosas por las que se reduce la vida útil de los componentes de un PC, afectando a su rendimiento, sin que la mayoría de nosotros seamos conscientes, errores que en la mayoría de los casos se pueden corregir, porque son tareas que se pueden considerar cotidianas. Por ejemplo.
No limpiar el interior del PC
El polvo afecta mucho más de lo que creemos en los componentes de un PC. Aunque se pueden utilizar filtros antipolvo, el interior de un PC siempre es propenso a recoger estas partículas de suciedad. Cuando se acumula en exceso, se crea una capa que hace de aislante térmico, afectando a la disipación de calor de los compontes. Por lo que finalmente se puede reducir la vida útil de los componentes y finalmente del PC.
La limpieza periódica del interior del PC debe ser una tarea de mantenimiento recomendada, ya que se puede reducir su temperatura en hasta 10 o 15º, algo que puede incidir directamente en el tiempo de uso de la CPU y la GPU. Se recomienda realizar esta tarea al menos un par de veces al año.

Sobrecalentamiento
El exceso de calor es otro factor determinante para la vida útil del PC y de sus componentes, todavía más si integran una batería. En el caso de un PC, el calor en exceso en una GPU o CPU contribuye a la degradación de sus componentes de forma más acelerada.
Para evitar esto, hay que monitorizar la temperatura de la CPU y de la GPU, procurando que los niveles se encuentren lo más bajos posibles, tanto para la CPU como para los gráficos.
| Componente | Estado Inactivo (Idle) | Bajo Carga (Juegos/Trabajo) | Temperatura Crítica (Requiere Acción) |
|---|---|---|---|
| CPU (Procesador) | 30°C – 45°C | 60°C – 80°C | > 85°C Sostenido |
| GPU (Tarjeta Gráfica) | 35°C – 50°C | 65°C – 85°C | > 90°C Sostenido |
| SSD NVMe | 30°C – 45°C | 50°C – 70°C | > 80°C Sostenido |
Mala ventilación del PC

Los disipadores de la CPU y de la GPU expulsan el aire desde el interior del PC, generando un calor que eleva la temperatura de todo el equipo. Contar con un buen sistema de refrigeración es esencial. Como medida principal, asegurarse que hay un buen flujo de ventilación es esencial.
Si notamos que los componentes no se refrigeran lo suficiente o se sobrecalientan demasiado, entonces deberemos ampliar la ventilación del equipo, con más ventiladores para producir aire fresco hacia el interior del PC, enfriando más la CPU y GPU y alargando la vida útil del propio equipo.
No apagar el PC
Al dejar el PC suspendido para iniciar rápidamente cualquier actividad, lo que hacemos realmente en segundo plano es forzar que la fuente de alimentación esté continuamente trabajando, así como la memoria RAM, donde se mantienen los procesos activos de la sesión actual.
Si hay un corte de suministro, al volver a encender el PC, éste lo hará de forma normal y la información de la sesión se habrá perdido.
No apagar el PC puede hacer definitivamente que tu equipo no dure tanto tiempo, debido al desgaste que supone mantenerlo encendido todo el tiempo.





